Cómo regalar un masaje sin equivocarte

Gift card, sesión reservada o caja de regalo: cuál conviene según cuánto sepas de la persona y del calendario.

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Regalar un masaje sale bien casi siempre, pero hay una forma de arruinarlo: elegir la modalidad equivocada. Estas son las tres y cuándo va cada una.

Si no sabes qué día puede ir: gift card

Es la opción más segura. La persona elige el servicio y la fecha cuando le acomode. Sirve para quien tiene agenda impredecible, para quien vive lejos o simplemente cuando no quieres preguntar y arruinar la sorpresa.

Si ya sabes la fecha: sesión reservada

Los servicios Para Regalar de 60 y 80 minutos vienen con oso de peluche y bebida incluidos, que se entregan el día de la cita. Se reservan a nombre de la otra persona: nos das su nombre, coordinamos con ella y llega a una sesión que ya está pagada.

Es más lindo de recibir que un voucher, porque hay algo físico y una fecha concreta.

Si quieres que se vea: caja de regalo

Tenemos cajas —Clásico, Suculentas, Flores, Vino, Wellness— que combinan la sesión con un detalle presentado. Es lo que conviene cuando el regalo se entrega delante de gente: cumpleaños, aniversario, Día de la Madre.

Dos consejos que evitan errores

  • Si la persona nunca se hizo un masaje, no regales la sesión más intensa del catálogo. Relax Vital o una experiencia para dos son mejores primeras veces que un descontracturante profundo.
  • Para pareja, revisa que ambos quieran. Suena obvio, pero el regalo para dos funciona cuando los dos tenían ganas, no cuando uno arrastra al otro.

Para fechas altas —Día de la Madre, San Valentín, diciembre— conviene coordinar con semanas de anticipación: los horarios se llenan antes de lo que uno cree.

¿Te quedó alguna duda? Escríbenos y te orientamos sin compromiso.

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